Toda estrategia de comunicación comienza con la percepción

No siempre el principal reto de una organización es comunicar mejor. A veces, consiste en comprender cómo está siendo percibida.

Es habitual que las compañías tengan una imagen muy definida de sí mismas. Sin embargo, esa percepción interna no siempre coincide con la que tienen clientes, medios, empleados o grupos de interés. Y esa diferencia puede condicionar cualquier estrategia de comunicación.

Por eso, antes de hablar de acciones, contenidos o canales, resulta imprescindible observar qué conversaciones genera una organización, qué influencia tiene en su entorno y qué posición ocupa realmente en la mente de sus públicos.

En un escenario donde la atención y la confianza son activos cada vez más valiosos, disponer de una fotografía honesta de la reputación de partida se ha convertido en una de las tareas más importantes para cualquier estrategia. Hablamos de: percepción, imagen, influencia de una marca y percepción por parte de los distintos públicos.

Porque antes de decidir qué queremos contar, conviene entender qué está escuchando el público.