IA y Sostenibilidad, ¿qué dice la opinión publicada?

La IA ocupa los titulares de todos los Medios, en audiencias masivas, a cualquier hora. Desde los principales informativos de TV o Radio o en foros profesionales de cualquier índole, por todas partes, comienza a ganarse un lugar destacado en la conversación social. Y uno de los aspectos que se debate es su impacto ambiental.

En ESENCIAL, lo llevamos observando varios años y, por ejemplo, en foros de Sostenibilidad donde participamos, comprobamos cómo ya suscita gran interés entre empresas e instituciones. En general, hay dos visiones opuestas, una optimista y otra un poco negativa.

Si la primera se fija en las ventajas de eficiencia que la IA puede aportar a los sistemas industriales, energéticos y productivos, la más pesimista incide en el evidente y alto coste ambiental que requieren los necesarios mega centros de datos que soportarán su desarrollo.

Así, algunos análisis advierten que nuestro actual modelo productivo prioriza escala y velocidad, sobre impacto ambiental, mientras otra serie de opiniones empieza a hablar de ir hacia una “IA sostenible”, en sentido ético, y no solo ecológico.

También circulan comentarios que defienden una IA sostenible desde su diseño, con medición de impacto ambiental permanente y gobernanza de la misma. Otros, en cambio, buscan equilibrio entre progreso y control, partiendo de la certeza de que la IA será motor económico y tecnológico de los próximos años.

En estos casos, se defiende una mayor regulación y responsabilidad empresarial, aparte de un análisis exhaustivo de su impacto ambiental y social. Incluso, en el extremo, se plantea que sectores tradicionales, como energía o infraestructuras, deberían alejarse de la tentación, para no poner en riesgo su estabilidad, frente a los riesgos de una economía digital totalmente sostenida por Inteligencia Artificial

En resumen, las informaciones y contenidos en torno a los efectos de la IA en materia de sostenibilidad giran ahora en torno a tres grandes preguntas:

  1. Cómo gestionar su impacto en las políticas de transición ecológica.
  2. Qué hacer para manejar su alto consumo energético 
  3. Y quién se encargará de su gobernanza y diseño responsable

Después de seguir muchos contenidos y debates en torno a ello, no hemos encontrado un consenso claro sobre el camino a seguir, ni respuestas para otras incógnitas. Más bien, lo que aparece es un escenario dispar y abierto sobre el impacto que ya está ejerciendo la Inteligencia Artificial, en materia de Sostenibilidad, conviviendo expectativas muy elevadas con otras dudas aún sin resolver, en torno a las consecuencias ambientales que ya está generando en todo el mundo.

El debate está abierto. Y las decisiones que tomemos ahora marcarán su impacto futuro.