La nueva edición del estudio, desarrollada junto a Top Comunicación, analiza la distancia entre el avance de las estrategias de sostenibilidad de las compañías y su capacidad para ser comprendidas, valoradas e incorporadas a las decisiones cotidianas de las personas.
ESENCIAL presentó el 22 de octubre en Madrid la tercera edición del Observatorio de Sostenibilidad y Comunicación Empresarial, un proyecto que alcanza ya su tercer año de recorrido y que ha contado, a lo largo de sus distintas ediciones, con la participación de 42 compañías de sectores muy diversos.
El encuentro reunió a representantes de empresas participantes en las diferentes ediciones del Observatorio y a compañías especialmente vinculadas a la comunicación en sostenibilidad, generando un espacio de conversación en torno a la evolución de las estrategias empresariales y a los nuevos retos para trasladarlas a la sociedad.
Esta tercera edición incorpora la visión de 14 profesionales de 14 compañías y parte de una cuestión central: después de años de avances en sostenibilidad, ¿están consiguiendo las empresas que todo ese esfuerzo sea realmente comprendido y valorado fuera de las organizaciones?
De hacer más a conseguir que se entienda
Una de las principales conclusiones muestra el grado de madurez alcanzado por las compañías: el 100 % de las empresas consultadas ha consolidado ya sus actuaciones de sostenibilidad dentro de planes, programas u hojas de ruta con continuidad en el tiempo, integrando objetivos, medición y gobernanza en la propia estrategia de negocio.
Sin embargo, el estudio identifica también una brecha entre lo que las personas dicen valorar en materia de sostenibilidad y los factores que finalmente condicionan sus decisiones.
Precio, calidad, comodidad, hábitos o confianza siguen teniendo un peso determinante. La sostenibilidad gana relevancia cuando se conecta con beneficios cercanos y reconocibles como el ahorro, la eficiencia, la seguridad, la durabilidad o el bienestar.
En este contexto, uno de los grandes retos para la comunicación es traducir la complejidad sin perder rigor. Conceptos como descarbonización, circularidad, Alcance 3 o doble materialidad forman parte de la gestión empresarial, pero no necesariamente del lenguaje cotidiano.
Los datos continúan siendo esenciales para aportar credibilidad, pero adquieren más capacidad para generar comprensión cuando se acompañan de contexto, cercanía y utilidad. Una cifra demuestra un avance; una cifra bien explicada ayuda, además, a comprenderlo y recordarlo.
Comunicar sostenibilidad en un contexto más exigente
El III Observatorio analiza también un escenario marcado por la saturación informativa, una regulación creciente y el escepticismo generado por el greenwashing.
A ello se suma el fenómeno del greenhushing, que puede llevar a algunas organizaciones a reducir la comunicación de sus avances ante el temor de ser cuestionadas.
Frente a este contexto, las compañías participantes apuntan hacia seis grandes líneas de trabajo: escuchar antes de comunicar, invertir en pedagogía, hacer visible el impacto, medir comprensión y confianza, construir narrativas propias y fomentar la colaboración.
La Inteligencia Artificial aparece también como una herramienta de apoyo para analizar grandes volúmenes de información, detectar patrones, adaptar mensajes y hacer más accesibles contenidos complejos, siempre bajo el criterio y la responsabilidad de los profesionales.
Tres años de escucha y aprendizaje
Desde su primera edición, el Observatorio ha ido evolucionando junto a las propias compañías.
En 2024 puso el foco en cómo se estaba integrando la sostenibilidad dentro de las organizaciones; en 2025 profundizó en su comunicación y medición; y esta tercera edición da un paso más para analizar la conexión entre estrategia empresarial y percepción social.
Tras tres ediciones y 42 compañías participantes, el proyecto continúa planteando una pregunta que resume buena parte del reto actual:
¿Cómo conseguimos que todo lo que las empresas están haciendo en sostenibilidad forme parte de la vida de las personas?
El encuentro celebrado en Madrid permitió llevar esta reflexión más allá del propio informe y convertirla en una conversación compartida entre compañías con realidades y experiencias diferentes.
Desde ESENCIAL seguiremos impulsando espacios de escucha e intercambio que ayuden a transformar compromisos, datos e iniciativas en historias comprensibles, relevantes y capaces de conectar con las personas.

